“Espero curarme de tí” – Jaime Sabines 27 Septiembre, 2007
Posted by haegeth in Frases que Iluminan, Personal.trackback
Hola a todos, ya tenía muchísimo tiempo que no posteaba nada, he tenido muchisimo trabajo, pero hoy que regreso a las andadas quisiera compartir con ustedes un poema de Jaime Sabines que leí ayer y me encantó, espero que también les guste.
Espero curarme de ti
Espero curarme de ti en unos días.
Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte.
Es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno.
Me receto tiempo, abstinencia, soledad.
¿Te parece bien que te quiera nada más una semana?
No es mucho, ni es poco, es bastante.
En una semana se pueden reunir todas las palabras de amor
que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego.
Te voy a calentar con esa hoguera del Amor quemado.
Y también el silencio.
Porque las mejores palabras del Amor están entre dos gentes que no se dicen nada.
Hay que quemar también
ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama.
Tú sabes cómo te digo que te quiero cuando digo:
“qué calor hace”,
“dame agua”,
“¿sabes manejar?,
“se hizo de noche”…
Entre las gentes, a un lado de tus gentes
y las mías, te he dicho “ya es tarde”,
y tú sabías que decía “te quiero”.
Una semana más para reunir todo el amor del tiempo.
Para dártelo.
Para que hagas con él lo que tú quieras:
guardarlo,
acariciarlo,
tirarlo a la basura.
No sirve, es cierto.
Sólo quiero una semana para entender las cosas.
Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón.
Jaime Sabines
Eso quiero ….. Curarme de ti….. para dejarte libre
para volar inmenso y alcanzar el cielo
quiero curarme de tu escencia,
quiero vivir eterno….
una vida ahora con tu ausencia…..
quiciera curarme de ti ….. para no pensarte mas y dejar de buscarte…..
ahora es tarde …..
que la felicidad te alcance…….
vive siempre en mi que tu viviras en mi…
Ojala fuera tan facil… desprenderme de ti…
Malditas manos que no se cansan de buscarte en la oscuridad y gritan al viento que vuelvas, que te extraño, que no me basta con haberte tenido tan solo 2 años, y cansado y nervioso, me propongo echarte al olvido, pidiéndole al cielo, que tu recuerdo se expanda con el viento y la brisa me traiga el aroma que el sudor debatido contra tu cuerpo desprendía cuando mis manos tocaban tus anchas caderas.